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RFEC, Ministerio de Agricultura y Comisión Europea siguen trabajando contra la peste porcina

 

En el encuentro participaron el director general para Sanidad y Seguridad Alimentaria de la Comisión Europea, Francisco Javier Pérez; la subdirectora General de Sanidad e Higiene Animal y Trazabilidad del MAPA, Beatriz Hurtado; el presidente de la RFEC, Ángel López Maraver, el asesor veterinario de la misma, Nicolás Urbani, y Juan Herrera, técnico de la RFEC, junto a representantes de las administraciones autonómicas y del sector cinegético.

A la Comisión Europea se le detallaron las pautas adoptadas por la RFEC para frenar la PPA, entre ellas, continuar con la campaña de difusión de medidas preventivas a adoptar entre los cazadores que vayan a países con riesgo de esta enfermedad –con la distribución de un folleto con consejos de bioseguridad en armerías e Intervenciones de Armas de la Guardia Civil de aeropuertos–, así como la colaboración de AENA para la colocación de cartelería en aeropuertos, la difusión en redes sociales de estas mismas medidas de bioseguridad, y la creación de un equipo de gestores especializados en el control poblacional del jabalí para la rápida extracción de animales en caso de aparición de áreas afectadas por esta patología.

La Real Federación Española de Caza también señaló, tanto a la CE como al MAPA, el inconveniente que supone tener diecisiete leyes autonómicas en materia de caza a la hora de unificar criterios de actuación sobre cualquier tema que afecte a las especies cinegéticas, así como el grave riesgo que la sobrepoblación de las mismas, debido al abandono rural, supone para la propagación de cualquier enfermedad.

Otro de los problemas que se pusieron sobre la mesa fueron los continuos ataques animalistas que sufre la actividad cinegética tanto en medios de comunicación y redes sociales, como, incluso, a nivel político, en una continua campaña de desprestigio del sector.

El presidente de la RFEC, Ángel López Maraver, resaltó los fuertes obstáculos que, a nivel nacional y autonómico, encuentra el sector cinegético, “al participar en la toma de decisiones políticas y administrativas ecologistas radicales” pertenecientes a distintos grupos parlamentarios, “a quienes sus partidos permiten imponer sus ideas extremistas y sus actitudes irresponsables sobre una gestión de la fauna silvestre de la que no tienen el más mínimo conocimiento”.